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Viernes 15 de Octubre de 2021

Mons. Canecín animó a los fieles a caminar juntos

El obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecín, presidió las fiestas patronales en honor de Nuestra Señora del Pilar, y animó a los fieles a "caminar juntos".


"Ninguno de nosotros, solos, podemos dar respuestas al clamor y necesidades ni de la Iglesia, ni de la sociedad", expresó el obispo de la diócesis, monseñor Adolfo Ramón Canecín en la misa de la fiesta de Nuestra Señora del Pilar, patrona de la ciudad de Curuzú Cuatiá.  El prelado llamó a “articularse entre todas las instituciones” para lograr esas respuestas.

Monseñor Adolfo Canecín basó su mensaje en tres conceptos, certeza, desafío y experiencia, "todos referidos a María", y detalló: "Certeza, como Ella supo tener" para encarar con respuestas inéditas a los desafíos inéditos que atraviesa la humanidad en un cambio de época, "como el que estamos atravesando desde que comenzó la pandemia" y ante una crisis de la civilización; "se está abriendo una nueva civilización después de este cambio epocal", advirtió.

"Ella quiere contagiarnos certezas", afirmó y subrayó que "la primera gran certeza es que Dios existe y nos ama; de Él salimos y hacia Él vamos. Nos ama tanto que envió a su Hijo y se hizo hombre y se quedó con nosotros como Él lo dijo, hasta que se acabe este mundo. Tenemos la certeza de que Él está".

Para esto, "tenemos que creer como creyó María, así esa certeza se traducirá en paz y alegría, aún en medio de desafíos inéditos, que son parte de la condición humana".

"Dios estuvo, está y estará", apuntó y es con esa certeza que frente a esos desafíos se debe articular la acción de las instituciones, para dar respuestas al clamor de la sociedad.

De allí la necesidad de hacerlo "sinodalmente", que significa "hacer camino con otro, caminar juntos". Sin embargo, consideró, en la Iglesia y en la sociedad, generalmente "queremos cortarnos solos, nos cuesta muchísimo la integración ¡Y este es el gran desafío: caminar juntos!", exclamó. "¡Es urgente! Tenemos que sacrificar todo en aras del bien común", exhortó.

En ese sentido, cuestionó con contundencia a los "propulsores de grietas" en la Argentina e instó a tender puentes de reconciliación.

Asistieron a la celebración autoridades municipales, encabezadas por el intendente, José Irigoyen, quien al concluir el oficio eucarístico, en representación de la comunidad, ofrendó un ramo de flores que depositó a los pies de la imagen histórica de la Virgen, entronizada junto al altar.

Seguidamente, la portó en andas hacia el exterior del recinto sagrado, y desde allí la trasladaron al hospital donde permaneció hasta la tarde. También participaron mandos superiores de fuerzas militares y de seguridad con asiento en el medio, entre otros representantes de numerosas instituciones.

El programa continuó con una caravana vehicular que pasó por las otras dos parroquias de Curuzú Cuatiá y luego en posta con agrupaciones tradicionalistas que trasladaron hasta el hospital Doctor Fernando Irastorza a la imagen histórica de la Virgen, que llegó a la incipiente población por pedido de unos vecinos en el año 1790, tal como lo recordó el párroco, presbítero Ariel Giménez.

Antes de finalizar la misa, el sacerdote manifestó que "es significativo que en esta Eucaristía estén casi todas las instituciones que estuvieron en la primera línea de la lucha contra la pandemia del Covid-19", a quienes agradeció "por la entrega en este tiempo que requirió más esfuerzo, más compromiso, más amor; por eso muchísimas gracias", por eso puso sus vidas a los pies de la Virgen.

La imagen sagrada permaneció en el hospital hasta la tarde, "lugar simbólico, emblemático de este tiempo que vivimos de pandemia, para que sea signo visible de la presencia de María consolando, fortaleciendo a su pueblo, sobre todo a esas personas que trabajaron con total entereza en este tiempo", desde donde en procesión la transportaron hasta su templo, allí se celebró otra misa.

La jornada de la fiesta patronal concluyó con un festival en homenaje a la Patrona y en acción de gracias por los 60 años de la diócesis, cuya sede episcopal está en Goya.


Fuente: AICA
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