En una comunicación telefónica con el programa Mañana Expréss, el Padre Ariel Gimenez compartió los detalles de este hito y explicó el profundo significado de este nuevo espacio para la comunidad.
Según relató el Padre Ariel, el cinerario es un lugar sagrado destinado a que las familias puedan depositar las cenizas de sus seres queridos, ofreciéndoles un espacio de descanso y oración. Esta iniciativa responde a una necesidad creciente en la comunidad y se alinea con las enseñanzas de la Iglesia Católica, que promueve un trato respetuoso y digno para los restos de los difuntos.
El sacerdote enfatizó que la Iglesia desaconseja prácticas como la dispersión de cenizas en campos o ríos, así como mantenerlas en el hogar. La razón, explicó, es doble. Por un lado, la fe cristiana enseña que las cenizas merecen una sepultura digna, ya que representan lo que queda del cuerpo que fue templo del Espíritu Santo. Por otro lado, tener las cenizas en casa puede dificultar el proceso natural del duelo y la aceptación de la pérdida física del ser querido.
El cinerario parroquial, destacó el Padre Ariel, ofrece una solución que no solo respeta la doctrina de la Iglesia, sino que también fortalece la fe y la esperanza de la comunidad. "Es un lugar donde uno ha sido bautizado, donde ha tomado la primera comunión, donde se ha confirmado", expresó el Padre, "qué hermoso que también allí puedan descansar, esperando la resurrección definitiva".
Este espacio no solo sirve como un lugar de descanso físico, sino que también fomenta la comunión de los santos. El Padre Ariel señaló que tener las cenizas de los difuntos en la Iglesia "nos ayuda a rezar por ellos" y a mantener viva la conciencia de que la muerte no rompe los lazos que nos unen en la fe. Cada misa ofrecida en la Catedral será una oportunidad para orar por la purificación de las almas de los difuntos, para que finalmente puedan entrar en la contemplación del rostro de Dios.
Para aquellos interesados en conocer más sobre el cinerario y los procedimientos para su uso, se ha dispuesto un canal de contacto con un miembro del equipo parroquial, cuyo número de teléfono es 3777-599294.
La apertura de este cinerario es un paso significativo para la Diócesis de Goya, proporcionando un espacio sagrado que acompaña a las familias en el duelo, honra la memoria de los difuntos y reafirma la esperanza en la vida eterna.