Las grandes cadenas de supermercados y muchos locales medianos y grandes del centro optaron por acatar el feriado, manteniendo sus puertas cerradas, algunos mediodía. Esta decisión se basa en la Ley 26.541, que equipara este día a un feriado nacional, obligando a quienes trabajen a cobrar el doble de la remuneración habitual.
El Centro de Empleados de Comercio (CEC), tanto a nivel local como a través de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS), había ratificado el carácter de feriado nacional de la jornada.
Si bien la ley permite a los comercios abrir siempre y cuando sean atendidos por sus dueños o si el empleado acepta trabajar (cobrando el doble), la postura gremial fue la de solicitar a los empleadores el cierre general para honrar el día de los trabajadores.
En este sentido, el sindicato remarcó que el descanso es un derecho adquirido y que el objetivo del traslado al lunes era, precisamente, permitir a la mayoría de los trabajadores mercantiles gozar de un fin de semana largo de tres días.
Desde el gremio se hizo hincapié en que si un empleado mercantil es convocado a trabajar, debe percibir el pago doble y tiene el derecho de decidir no asistir sin que esto afecte su remuneración habitual. La alta tasa de locales cerrados en Curuzú Cuatiá reflejó, en gran medida, la efectividad de la convocatoria al respeto de este feriado.