Durante una recorrida por las instalaciones, Ángela Murua, quien tiene a su cargo la organización administrativa y la capacitación del personal, explicó que el proyecto demandó cerca de cuatro años de trabajo y una inversión de entre 300.000 y 400.000 dólares, realizada íntegramente con el respaldo de la familia.
Murua detalló que el establecimiento ya superó una auditoría y que en los próximos días afrontará una nueva evaluación, considerada el último paso antes de obtener la habilitación definitiva. Además, señaló que todo el equipamiento fue certificado y que el personal recibe capacitación permanente para garantizar un servicio acorde a las normas nacionales.
En una primera etapa, el taller brindará atención a vehículos particulares y contará con un equipo integrado por personal administrativo, auxiliares de fosa, un ingeniero mecánico y trabajadores destinados al ingreso y organización de los vehículos, generando así nuevas fuentes de empleo para la ciudad. Respecto al inicio de las actividades, la representante aclaró que aún resta completar algunos trámites administrativos y la adquisición de los obleas oficiales, por lo que prefirió no confirmar una fecha de inauguración hasta contar con la autorización correspondiente.
El establecimiento funcionará bajo el nombre de Adolfo VTV y buscará ofrecer a los conductores de Curuzú Cuatiá y la región un servicio de verificación técnica que contribuya a mejorar las condiciones de seguridad de los vehículos que circulan por las rutas y calles del país.