En el marco de una investigación encabezada por la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (UFIC), a cargo del fiscal Oscar Cañete, este jueves se llevó adelante un allanamiento en un establecimiento de engorde intensivo de ganado (feedlot), ubicado en la primera sección de Chacra Sur.
El operativo fue ejecutado por efectivos policiales, personal de la brigada PRIAR y peritos especializados, quienes realizaron distintas tareas de relevamiento para incorporar pruebas a la causa. Entre los recursos utilizados se destacaron drones equipados con tecnología LiDAR, destinados a analizar la topografía del terreno y determinar el recorrido de los líquidos derivados de los desechos orgánicos generados por la actividad.
La investigación se inició a partir de reiteradas denuncias de vecinos que residen en las inmediaciones de la Escuela Primaria "Misia Antoñita Vásquez". Los habitantes aseguran que desde hace tiempo conviven con fuertes olores, una importante proliferación de moscas y la preocupación por una eventual contaminación de las napas freáticas, de las cuales se abastecen mediante perforaciones de agua.
Durante una entrevista concedida a Radio Horizonte, el abogado querellante y vecino del lugar, Gerardo Puzzio, sostuvo que el establecimiento funciona con una elevada concentración de animales a escasa distancia de sectores habitados y de la escuela. «"Estamos hablando de una instalación con una gran cantidad de animales a pocos metros de viviendas y de una escuela primaria. Los olores son insoportables y, con la llegada del calor, la proliferación de moscas representa un serio riesgo sanitario", manifestó.» El letrado señaló además que una de las mayores preocupaciones radica en la posible filtración de residuos hacia las napas de agua, debido a las características del terreno. «"La población consume agua proveniente de perforaciones de entre 30 y 40 metros de profundidad. El terreno tiene pendiente y, con las lluvias, los líquidos derivados de la materia fecal podrían infiltrarse hacia las napas y cursos naturales de agua", advirtió.»
Según expusieron los denunciantes, el predio pertenecía anteriormente a otra empresa que desarrollaba la actividad a menor escala. Sin embargo, tras el cambio de propietarios, el volumen de animales habría aumentado considerablemente, generando un mayor impacto ambiental.
Entre las presuntas irregularidades denunciadas se encuentran la falta de un dictamen del Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (ICAA) respecto de la habilitación ambiental del establecimiento y la ausencia de una audiencia pública para evaluar el impacto del emprendimiento sobre la comunidad.
Los vecinos remarcaron que su planteo no busca impedir la producción ganadera, sino exigir el cumplimiento de la normativa ambiental vigente para proteger la salud de quienes habitan en la zona. «"No estamos en contra de la producción. Lo único que pedimos es que se respeten las normas y se garantice que esta actividad no afecte la salud de nuestras familias. Solicitamos la reubicación del establecimiento o una clausura preventiva hasta que se determine que no existe riesgo ambiental", concluyó Puzzio.»
Las pruebas obtenidas durante el allanamiento serán incorporadas al expediente judicial y serán determinantes para que la fiscalía evalúe los próximos pasos de la investigación y las eventuales medidas que podrían adoptarse respecto del funcionamiento del establecimiento.