La Toyota Hilux parecía llevar solamente leña por la Ruta Provincial 126, pero cuando la Policía Rural revisó un poco mejor apareció otra carga: cuatro bolsas con nada menos que 70,2 kilos de astas de ciervo. El conductor no tenía la documentación exigida para justificar de dónde habían salido ni su traslado.
La Justicia ordenó detener al hombre y secuestrar todo el material, que ahora será revisado por un veterinario mientras se intenta establecer su procedencia y qué destino tenía semejante cantidad de astas.
Taparlas con leña podía servir para que no se vieran a simple vista... pero en un control policial siempre conviene que, además de esconder poco, sobren los papeles.